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Mostrando las entradas etiquetadas como noir

Handycam

Imagen
 X/X/2005 El cemento era rojo. Pedazos de carne fría se esparcían por el suelo. Peonia en cuclillas. La pantaleta hasta las rodillas. —¿Vas a mostrarle esto a tus amigos del club gastronómico?—rió. —Cállate y mea.  Hung sostenía la handycam. Se agachó lo suficiente para lograr una buena imagen. Peonia desenfundó las pistolas de sus costados y posó con una mueca.  —Payasa. —Sucio. Panda depravado.  La grabación se puso en pausa. Hung bajó la cámara.  —No vuelvas a aludirme en video. No me gusta.  Ella dejó caer las armas.  —¿Por qué? Solo tú los ves, ¿o no? La cola latigaba en el suelo, inquieta. Hung puso un pie encima. Ella  ahogó un grito. Encogió el cuerpo hasta caer sobre la carne.  —Simplemente no me gusta. ¿Alguna otra duda? —No, para nada. Era un decir—lloriqueaba, tocándose la cola. Se quedó quieta un momento. La handycam encuadraba las piernas abiertas sobre el cuerpo. El pelaje se empapaba más en sangre en cada leve movimiento. Los ...

El Sauna

X/X/2004    El calor sofocaba, las ondas visibles serpenteaban en el aire. La humedad del sauna se mezclaba con el humo de cigarro. El jabalí se encogía en la banca. A un lado Hung. Al otro, Peonia. Estaban tan cerca que no podía girar la cabeza. Hung fumaba. La brasa se acercaba a milímetros de la cara. Peonia separó las piernas encerrándolo un poco más. Reposaba un antebrazo en la rodilla. Del otro lado colgaba un cuchillo. —¿Y?— preguntó Hung. —No sé. No sé nada. —¿No sabes? A mí me hablaron de un Ferrari de mierda rojo, ridículo. Un juguete igual que el tuyo. Ni siquiera tapaste la patente; ni un número cubierto. Y yo me estaba preguntando si eras tan estúpido. En serio, tenía mis dudas. El vapor y el humo hacían imposible respirar bien. El sudor hacía surcos en el pelaje. El jabalí intentaba cubrirse con la toalla. Hung la arrancó. Peonia rodeó el cuello con un brazo. En la mano libre bailaba el cuchillo. —Pregúntale tú, Ni Ni. —A ver, ¿fuiste tú? Si no nos mientes, te ir...

The body

 X/X/1994 The office had its windows thrown wide open, the air conditioning blasting at full tilt, but it barely helped. The crystal drops of the chandelier reflected the infernal sun, blinding anyone who looked straight at it. The ebony fan offered some relief to the panda slumped in his chair. The office had its windows thrown wide open, the air conditioning blasting at full tilt, but it barely helped. The crystal drops of the chandelier reflected the infernal sun, blinding anyone who looked straight at it. The ebony fan offered some relief to the panda slumped in his chair. At the same time as always, she came in without asking. “I see you’re suffering. Want some water with ice?” —Peonia. In a purring mood despite the heat. She wore a white dress, long and light. She went to get a glass for the man. After complaining about the heat for a while, she dared to ask: “Would you let me go to karaoke tomorrow? My friends are going after school. I’ll need some cash—if there’s ...

El cuerpo

X/X/1994  La oficina tenía las ventanas abiertas de par en par, el aire acondicionado a lo que daba, pero poco hacía. Las lágrimas del candelabro reflejaban el sol infernal, cegando a quien lo viera de frente. El abanico de ébano surtía algo de efecto sobre el panda rendido en el asiento. A la misma hora de siempre, entraron sin preguntar. —Te veo sufriendo. ¿Quieres agua con hielo? —era Peonia. De humor ronroneante, a pesar del calor. Llevaba un vestido blanco, largo y ligero. Fue por un vaso para el hombre. Luego de quejarse del calor por un rato, se atrevió a preguntar: —¿Me dejarías ir al karaoke mañana? Mis amigas irán después del colegio. Debo llevar algo de plata; si no hay problema con que vaya, claro. Hung, que parecía afligido, borró la expresión del rostro. Una pequeña sonrisa le dio a Peonia algo de esperanza, hasta que entendió el gesto. —¿Es en serio? ¿Con este calor? Pensé que… —¿Pensaste que alguien más te haría la pega, Machetito? Bastante equivocada. Tu...